Villa en la Alcaidesa

01 / lugar

San Roque

02 / AÑO

2025

No llegamos para cambiar una casa. Llegamos para terminar una idea.
Los propietarios tenían muy claro cómo querían vivir: sin artificios, sin modas pasajeras y rodeados únicamente de aquello que aporta valor. Nuestra intervención consistió en convertir esa convicción en un espacio coherente, donde la arquitectura, los materiales y cada pieza dialogan con absoluta naturalidad.

Salon-Comedor. Imágenes

Lo primero que llama la atención es la composición horizontal. Los sofás, la mesa de centro y la alfombra generan una plataforma visual muy baja, permitiendo que la mirada viaje directamente hacia el paisaje. Es una decisión muy arquitectónica: el verdadero protagonista no es el salón, sino la relación entre el interior y el exterior.

El sofá pieza fundamental adquiere gran protagonismo, B&B Italia, Volúmenes generosos, brazos anchos y proporciones muy horizontales, pensados para el confort antes que para la imagen.

La mesa de centro, realizada en piedra natural maciza Travertino, hecha a medida, actúa como una pieza escultórica. Su peso visual equilibra la ligereza del resto del mobiliario y aporta permanencia al conjunto.

La alfombra de fibras naturales delimita el espacio sin introducir dibujos ni contrastes, la textura sustituye al color.

El comedor gira alrededor de una única pieza protagonista: la mesa. Se trata de una mesa maciza de roble con una geometría muy pura, diseño de, Molteni & C.

Las sillas de Expormim, con estructura metálica negra y asiento y respaldo tejidos en cuerda natural. Esa mezcla de metal, madera y fibra vegetal introduce una ligereza visual que evita que el conjunto resulte pesado.

Las lámparas de papel de Akari de Isamu Noquchi para Vitra. Introducen una nota cálida y casi artesanal que contrasta con la contundencia de la mesa.

El gran cuadro textil del fondo funciona como un elemento arquitectónico más que decorativo.
Su misión no es aportar color, sino textura y profundidad al plano vertical.

Despacho

Un lugar para pensar, no solo para trabajar, La relación interior-exterior, No parecen árboles colocados frente a una ventana.

Este despacho refleja una idea muy poco habitual en las viviendas contemporáneas: el espacio de trabajo deja de ser una habitación cerrada para convertirse en un lugar de contemplación. Aquí no existe la sensación de oficina doméstica. Existe un pequeño refugio donde la arquitectura favorece la concentración.La primera decisión importante es su ubicación.

En lugar de orientarse hacia el interior de la vivienda, el escritorio se vuelca completamente hacia el jardín. La ventana panorámica convierte el paisaje en el auténtico cuadro del espacio. La naturaleza deja de ser un elemento exterior para integrarse en la experiencia diaria de quien trabaja allí.

Una mesa que parece flotar

La pieza protagonista es un escritorio diseñado completamente a medida. No es un mueble apoyado contra una pared. Es una gran viga de madera maciza que atraviesa el espacio y se integra en la arquitectura como si hubiera nacido con ella.

Su espesor transmite solidez mientras que la ausencia de patas genera una sorprendente sensación de ligereza. La única decoración es una vasija cerámica con unas ramas secas, el vacío también forma parte del diseño.

La silla

La silla parece inspirarse claramente en la CH22 Lounge Chair de Hans J. Weqner, con estructura de roble macizo y asiento tejido en cuerda natural.

Dormitorio principal

El elemento central es una cama, Minotti, de líneas orgánicas, completamente tapizada en un tejido bouclé de tono marfil.

Sus formas redondeadas elimina cualquier sensación de rigidez y aportan una calidez inmediata al espacio. El cabecero, integrado en una única pieza continua, envuelve suavemente la zona de descanso y refuerza la sensación de protección.

Mesillas integradas en la arquitectura, Están construidas como una prolongación de la propia arquitectura mediante plataformas suspendidas de roble natural.

La lámpara, diseño de Michael Anastassiades, El latón satinado aporta un ligero acento cálido sin competir con el resto de materiales.

La esfera de vidrio difunde una luz suave y envolvente que transforma el dormitorio en un espacio íntimo durante la noche.

El arte

Sobre el cabecero aparece una pintura abstracta de gran formato. No busca convertirse en protagonista.

Su función consiste en introducir una ligera profundidad cromática mediante verdes apagados, tierras y suaves matices rosados que dialogan con el paisaje exterior.

Textiles, Linos lavados, Algodones naturales, Bouclé, Lanas ligeras., Todo dentro de una misma gama cromática de blancos rotos, arena y piedra.

La luz natural, Uno de los aspectos más sobresalientes del dormitorio es el tratamiento de la luz.Las grandes cortinas de lino filtran la intensa luz mediterránea, evitando deslumbramientos y creando una iluminación uniforme durante todo el día.