Urbanización Puerta de Hierro

01 / lugar

Madrid

02 / AÑO

2024

Una casa deja de ser una vivienda cuando empieza a contar la historia de quienes la habitan.
Los propietarios, una pareja joven, no buscaban una casa más. Buscaban un lugar que los representara. Un interior con identidad propia, donde la arquitectura existente se enriqueciera con una cuidada selección de mobiliario, arte y materiales capaces de trascender el paso del tiempo.

Los grandes ventanales enmarcan el paisaje como si fueran cuadros vivos, mientras que la chimenea lineal introduce un eje horizontal que aporta equilibrio y continuidad visual.

Salón

La pieza principal es un sofá modular de líneas suaves y volúmenes muy contenidos Flexform Groundpiece, El asiento, muy profundo, invita a una forma de habitar relajada, donde el confort prima sobre la formalidad. Los brazos bajos y los cojines de gran formato generan una silueta horizontal que enfatiza la calma del conjunto.

Butacas Carl Hasen &  Son, Las dos butacas completan la conversación del salón sin competir visualmente con el sofá.

Mesa de centro Ethnicrat, Su acabado en roble teñido o fresno negro aporta profundidad y ancla visualmente la composición.

Arte Paper Collective, La paleta cromática, terracotas, rosa empolvado, burdeos y ocres, introduce el único acento cromático del salón.
Decoración, sigue una filosofía muy próxima al estilo wabi-sabi mediterráneo. Cuencos, Salvatori,  Cerámica, Domani, Alfombra, Limited Edition.

Comedor

La mesa, Van Rossum, constituye el elemento protagonista de la estancia. Su diseño responde a una estética monolítica y arquitectónica, donde la geometría y la materia adquiere todo el protagonismo.

Las sillas, Bitta Chair, Kettal aportan el contrapunto de ligereza frente a la contundencia de la mesa. Se aprecia una estructura metálica negra muy fina combinada con asiento y respaldo tejidos mediante cuerda tensada en color arena.

Las pantallas, Bocci, esféricas de vidrio opal, Las diferentes alturas generan dinamismo sin perder equilibrio.

Pasillo

El cambio de cota se resuelve mediante un único peldaño de gran longitud. Lejos de percibirse como un obstáculo, actúa como una transición natural entre dos ámbitos de la vivienda. En este pasillo no existen muebles auxiliares, consolas ni objetos decorativos. El suelo de roble natural aporta toda la calidez del espacio.

Las puertas, Rimadesio, quedan completamente integradas en la arquitectura.

La pieza artística se convierte en el único punto focal del recorrido.Se trata de una composición abstracta de gran formato inspirada en el minimalismo geométrico, Sean Scully.